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ISSN 1011-2472 Anexo Diario Oficial de las Comunidades Europeas No 3-446 Edición en lengua espanñola Debates del Parlamento Europeo Período de sesiones 1994-1995 Acta literal del período parcial de sesiones del 23 al 24 de marzo de 1994 Espace Leopold - Bruselas

Índice general

Sesión del miércoles, 23 de marzo de 19941 1. Reanudación del período de sesiones, p. 1 - 2. Asuntos políticos de urgencia y especial importancia, p. 2 - 3. Política económica, p. 10 - 4. Bienvenida, p. 14 - 5. Política económica (continuación), p. 14 - 6. GATT, p. 18 - 7. Orientaciones para el presupuesto 1995, p. 29 - 8. Contratación pública en Valonia, p. 34.

Sesión del jueves, 24 de marzo de 199437 1. Aprobación del Acta, p. 37 - 2. Fondo de cohesión, p. 38 - 3. Transporte y energía, p. 43 - 4. Votaciones, p. 46 - 5. Interrupción del período de sesiones, p. 52.

NOTA PARA EL LECTOR

Se publican al mismo tiempo que la edición en lengua espanñola las ediciones en las otras ocho lenguas oficiales de las Comunidades: alemán, danés, francés, griego, inglés, italiano, neerlandés y portugués. La edición en lengua espanñola contiene los textos originales de las intervenciones en lengua espanñola y la traducción al espanñol de las realizadas en otro idioma. El idioma en el que el orador se ha expresado va indicado mediante las letras que figuran inmediatamente después del nombre: (DA) corresponde al danés, (DE) al alemán, (EN) al inglés, (FR) al francés, (GR) al griego, (IT) al italiano, (NL) al neerlandés, (PT) al portugués.

Los textos originales de estas intervenciones figuran en la edición publicada en el idioma de cada intervención.

Abreviaturas de los grupos políticos, tal como aparecen a continuación del nombre de cada orador.

(PSE)

Grupo del Partido de los Socialistas Europeos

(PPE)

Grupo del Partido Popular Europeo (Grupo Demócrata Cristiano)

(LDR)

Grupo Liberal, Democrático y Reformista

(V)

Grupo de los Verdes en el Parlamento Europeo

(RDE)

Grupo de Alianza Democrática Europea

(ARC)

Grupo Arco Iris del Parlamento Europeo

(CG)

Coalición de Izquierda

(DR)

Grupo Técnico de Derechas Europeas

(NI)

No inscritos

Las resoluciones adoptadas en las sesiones del 23 al 24 de marzo de 1994 figuran en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 114 de 25.4.1994.

Los "Debates del Parlamento Europeo", publicados en forma de anexo en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas, contienen:

­ las actas literales de las sesiones

­ los índices anuales

Venta La suscripción anual comienza en el mes de marzo, inicio del anño parlamentario, y finaliza a finales de febrero del anño siguiente.

Los pedidos se pueden dirigir a la Oficina de Publicaciones de las Comunidades Europeas o a través de los agentes de cada país (lista de agentes en la contraportada).

Los pagos se efectuarán en la misma oficina en la que se realice el pedido.

Precio en Luxemburgo, IVA excluido. Suscripción anual 1994/95: Ecus 207.

La unidad: precio fijado para cada número e impreso en el fascículo.

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Ecus 12

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OFICINA DE PUBLICACIONES OFICIALES DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS

L-2985 Luxemburgo

Debates del Parlamento Europeo ­ No 3-446 ­ Marzo 1994

SESIÓN DEL MIÉRCOLES, 23 DE MARZO DE 1994 Í n d i c e

1. Reanudación del período de sesiones

Wijsenbeek, Andrews, Napoletano, Díez de Rivera Icaza, Fitzgerald1

2. Asuntos políticos de urgencia y especial importancia

Titley, Van den Broek (Comisión), Green, Langes, Galland, Boissière, de la Malène, Bjørnvig, Blot, Van der Waal, Woltjer, Bourlanges, Ewing, Puerta, Dury, Bonde, Titley, Barón Crespo, McMillan-Scott, Robles Piquer, Pangalos (Consejo), Bourlanges, Van den Broek, Barón Crespo, Van den Broek2

3. Política económica

Christophersen (Comisión), Metten, von Wogau, Ernst de la Graete, Lataillade, Ib Christensen, Blot, Ribeiro, Papayannakis10

4. Bienvenida14

5. Política económica (continuación)

Donnelly, Pierros, Bofill Abeilhe, Patterson, Chr. Jackson, Christophersen (Comisión), Dessylas14

6. GATT

Sir Leon Brittan (Comisión), Stavrou, Spencer, Pimenta, Görlach, Van Putten, Randzio-Plath, Peijs, De Clercq, Guermeur, Gollnisch, Piquet, Hindley, Böge, Porto, Lane, Chanterie, Maher, Sir Leon Brittan18

7. Orientaciones para el presupuesto 1995

Wynn, Napoletano, Colom i Naval, Cornelissen, Marques Mendes, Samland, De Clercq, Duarte Cendán, Wynn, Schmidhuber (Comisión), Cornelissen29

8. Contratación pública en Valonia

Vanni d'Archirafi (Comisión), Happart, Thyssen, Vandemeulebroucke, Vanni d'Archirafi, Vandemeulebroucke, Vanni d'Archirafi34

PRESIDENCIA DE LA SRA. FONTAINE

Vicepresidenta

(Se abre la sesión a las 16.00 h.)

1. Reanudación del período de sesiones

La Presidenta. - Declaro reanudado el período de sesiones del Parlamento Europeo, interrumpido el 11 de marzo de 1994. (1&footref;)

1

&footref;) Aprobación del Acta: cf. Acta.

&parsep;

Wijsenbeek (LDR). - (NL) Senñora Presidenta, se trata de la manera en que se ha organizado esta sesión, o sea, el artículo 19 del Relgamento. Quiero senñalar que en el orden del día PE 180.011 aparecido a principios de esta semana, se asigna a los diputados 60 minutos en el reparto del tiempo de uso de la palabra para el jueves, y en el orden del día modificado PE 180.011/PDOJ para el jueves se reservan tan sólo 30 minutos para el tiempo de uso de la palabra. ¿Por qué nos toman la Presidencia y la Conferencia de Presidentes a los simples diputados a esta Asamblea, por máquinas de hablar, por personas que no significan absolutamente nada, por gente a la que sin ninguna consulta previa pueden quitar la mitad de su tiempo de uso de la palabra cuando ya debían tener preparados sus debates?

Senñora Presidenta, protesto enérgicamente contra este proceder. Esta no es forma de hacer las cosas. No nos toman en serio. Un total de 30 minutos de uso de la palabra para un Parlamento de 518 diputados con una serie de puntos en el orden del día, 1, 2, 3, 4, más todas las votaciones, no es serio, y quiero que lo revisen.

La Presidenta. - Senñor Wijsenbeek, senñalo a su atención que los vicepresidentes no participan en la conferencia de presidentes. Y lo lamentan, porque consideran que, por estar llamados a presidir las sesiones plenarias, habría sido conveniente que pudieran al menos hacerse eco de las observaciones extraordinariamente pertinentes que acaba usted de hacer. Ahora bien, la Asamblea plenaria no lo quiso así. Bien lo sabe usted, senñor Wijsenbeek. Por mi parte, no puedo por menos de lamentarlo, como usted, y dejar constancia de una situación que no puedo remediar. Efectivamente, treinta minutos son muy pocos.

Sobre el fondo, voy a responderle. Sabe usted que tenemos que votar a las 11.00 horas, porque en el último período de sesiones no se pudieron votar algunos informes, que van a sumarse, por tanto, a los que hemos de votar durante este miniperiodo de sesiones.

&parsep;

Andrews (RDE). - (EN) Senñora Presidenta, me alegra tener la oportunidad de llamar su atención sobre la continua y creciente preocupación que existe en Irlanda, y en particular en mi circunscripción de Dublín, a raíz de la puesta en funcionamiento de la central Thorp, y por Sellafield en general. Ya me referí a ello en el último período parcial de sesiones en Estrasburgo y quisiera pedir a la Presidencia que inste al Comisario responsable a que responda detalladamente a la creciente preocupación nacional e internacional que existe en torno a estos proyectos tan desastrosos para el medio ambiente.

Se nos ha negado una consulta pública sobre Thorp. Quisiera, a través de la Presidencia, hacer un llamamiento a la Comisión para que salga de detrás de las puertas cerradas, sea más transparente y nos haga saber qué está haciendo en el caso de Thorp. La población de Dublín y de Irlanda en general contempla con creciente alarma las condiciones de funcionamiento de Thorp, especialmente en vista del pasmoso historial de Sellafield. La noticia del reciente temblor de tierra en Gales, por pequenño e insignificante que haya podido parecer a ciertas personas, inquieta y perturba a la población de mi circunscripción.

Es hora de decir la verdad sobre Thorp. Es hora de que haya transparencia. Es hora de que se respeten los deseos de la población. Si queremos tener una Europa transparente, si queremos tener una Europa de diversidad cultural, si queremos tener una Europa ecológica, si queremos tener una Europa decente que respeta los deseos de la población, no se puede permitir que Thorp siga en funcionamiento, y la Comisión debe decir qué se propone hacer exactamente sobre este asunto.

(Aplausos)

La Presidenta. - Senñor Andrews, no podemos iniciar un debate sobre esa cuestión, pero tomamos nota de su declaración y la Presidencia se prondrá en contacto con la Comisión.

&parsep;

Napoletano (PSE). - (IT) Senñora Presidenta, quisiera que adoptara usted una posición respecto de lo sucedido hace unos días. La semana pasada, una delegación del Parlamento Europeo -no oficial, pero compuesta, de todos modos, de seis diputadas- se trasladó a Jerusalén por invitación de mujeres israelíes y palestinas y celebró allí diversas reuniones, algunas oficiales, en la Kneset. A nuestra petición de permiso para visitar Hebrón -el lugar de la matanza- se opuso una negativa rotunda: las autoridades israelíes nos denegaron la autorización. Eso nos pareció muy grave, tanto más cuanto que, al parecer, en aquellos mismos días se concedió, en cambio, la autorización a varios movimientos religiosos integristas, muy cercanos al responsable de aquella matanza. En vista de ello, parece en verdad increíble que se negara dicha autorización a unas representantes que estaban allí en nombre de la paz y el diálogo.

Ahora bien, espero que ello deba atribuirse únicamente a cierta orientación de las fuerzas de seguridad, desconocida tal vez por el propio Gobierno isrealí. No obstante, considero mi deber senñalar lo sucedido y pedirle, senñora Presidenta, que transmita esta propuesta nuestra a los órganos parlamentarios de la Kneset.

La Presidenta. - Senñora Napoletano, la comprendo perfectamente. Tenemos contactos con los colegas de la Kneset, que han de venir al Parlamento Europeo en el período de sesiones del mes de abril. Creo que será una ocasión totalmente oportuna para examinar esas cuestiones con ellos.

Díez de Rivera Icaza (PSE). - Senñora Presidenta, como miembro de la delegación de mujeres que participamos, por invitación de Jerusalem Link, a la reunión en Jerusalén y en el futuro viaje a Hebrón, apoyo totalmente cuanto acaba de decir la colega Napoletano en esta materia. Agradeceremos mucho que, senñora Presidenta, someta usted a una investigación este tema.

La Presidenta. - Completamente de acuerdo, querida colega, y, como ya he dicho a la Sra. Napoletano, lo examinaremos con nuestros colegas de la Kneset en el período de sesiones de abril en Estrasburgo.

&parsep;

Fitzgerald (RDE). - (EN) Senñora Presidenta, la semana pasada traje a los miembros de mi familia para que visitaran este edificio por primera vez. En ese momento, el edificio se encontraba vacío y cuando ellos comenzaron a tomar fotos, un guardia de seguridad se avalanzó sobre ellos y sobre mí. Reconozco plenamente que el guardia de seguridad seguía instrucciones, pero quisiera preguntar si las autoridades se avergüenzan de que este edificio sea visto en toda Europa o si es que no desean que las comunidades que viven lejos de Bruselas sepan qué aspecto tiene el edificio. ¿Sería posible que las autoridades, cualesquiera que éstas sean, utilicen un poco de sentido común en casos de esta naturaleza?

La Presidenta. - Senñor Fitzgerald, comparto su sorpresa. No creo que nuestro hemiciclo sea un lugar tan secreto, que no sea posible fotografiarlo. Lo examinaremos con los servicios de seguridad. (1&footref;)

1

&footref;) Presentación de documentos - Transmisión por parte del Consejo de textos de acuerdos - Autorización para elaborar un informe - Orden de los trabajos - Tiempo de uso de la palabra: cf. Acta. 2. Asuntos políticos de urgencia

y especial importancia

Titley (PSE). - (EN) Senñora Presidenta, sobre una cuestión de orden. Tengo entendido que la Comisión nos hablará sobre la marcha de las negociaciones sobre la ampliación. Resulta del todo inadecuado que la Comisión haga esa declaración sola, sin ningún representante del Consejo. Tengo entendido que el Sr. Pangalos se encuentra en el edificio. Sin duda el Consejo debería estar presente, habida cuenta de que es ese organismo y no la Comisión el que está llevando a cabo las negociaciones. Desearía solicitar la presencia del Consejo.

La Presidenta. - Senñor Titley, puedo confirmarle que se ha pedido al Consejo que participe en nuestro debate, pero no ha considerado oportuno hacerlo. Como puede usted imaginar, lo lamentamos tanto como usted.

A continución figura en el orden del día la comunicación de la Comisión sobre asuntos políticos urgentes y de especial importancia.

Van den Broek, miembro de la Comisión. - (NL) Senñora Presidenta, desde que hablé por última vez ante este Parlamento el pasado 9 de marzo, puedo informarles que en las negociaciones sobre la ampliación, tal como ya sabrán, en todo caso pueden concluirse también las negociaciones con Noruega. Esto quiere decir que de momento pueden cerrarse los 28 capítulos políticos tratados con los cuatro países candidatos. En este sentido hemos logrado, el Consejo con la ayuda de la Comisión ha logrado cumplir con las obligaciones que adquirimos en su día en lo referente al calendario. De hecho sólo nos ha tomado trece meses para llegar a un acuerdo con tres de los candidatos, y menos de doce meses con Noruega.

Estas negociaciones no han sido fáciles. De hecho eran más complicadas de lo que fue el caso con anteriores ampliaciones de la Unión, pero ciertamente han transcurrido con mayor rapidez. El contenido de estos acuerdos es considerable y creemos que todas las partes involucradas están satisfechas. O sea, aunque por un lado estoy muy satisfecho con lo que hemos logrado, comprenderán que por el otro estamos también preocupados.

Debido al retraso que llevamos en llegar a un acuerdo sobre ese único capítulo pendiente, es decir, el de las instituciones, peligra el futuro de los acuerdos provisionales. En opinión de la Comisión esta situación no puede prolongarse. Cada día es mayor el riesgo de que estos acuerdos cuidadosamente equilibrados y extensamente negociados se vean desgarrados o socavados. Ahora el momento todavía es favorable para llevar a buen término el proceso de negociación. Pero esa posibilidad va menguando día tras día y si perdemos esa posibilidad, las consecuencias se notarán tanto en los países candidatos como en la Unión.

A pesar de todos los esfuerzos realizados ayer en el Consejo, éstos todavía no han conducido a resolver el problema institucional de la mayoría cualificada o, como quieran, la minoría de bloqueo. Este retraso implica que el Parlamento corre el peligro de no disponer de suficiente tiempo para celebrar debidamente un debate sobre el proyecto del Acta de Adhesión. El acuerdo sobre el capítulo institucional evidentemente, y el Sr. Titley lo ha senñalado con razón, es responsabilidad del Consejo. Pero esto no quiere decir que la Comisión esté menos interesada o participe menos estrechamente en el tema. Porque la Comisión tampoco quisiera ver que su derecho de iniciativa quedara desvirtuado en una Unión ampliada por la adopción de procedimientos de decisión paralizadores.

La Comisión ha hecho todo lo que podía esperarse de ella para ayudar a romper el actual estancamiento. Tras las tres resoluciones del Parlamento sobre la ampliación de julio y noviembre del anño pasado y de febrero de este anño, sabíamos que la cuestión institucional es de la mayor importancia para el Parlamento. Ha pedido soluciones que no obstaculicen una eficaz toma de decisiones en la Unión. Ayer la Comisión, conjuntamente con la troika, participó activamente en la creación de soluciones comunes que suponíamos podían ser aceptables. Pero resultó que todavía no pudo ser. En estos momentos el Presidente del Consejo tiene el propósito de proseguir las deliberaciones en la llamada "consulta Gymnich" de los Ministros de Asuntos Exteriores que se celebrará el próximo fin de semana en Grecia con la presencia de la Comisión.

La Comisión espera que esta engorrosa cuestión institucional no impedirá a las distintas comisiones del Parlamento a iniciar de todos modos su labor en base a los resultados de las negociaciones que el Consejo y la Comisión le han presentado. Sabemos que con ello le pedimos algo difícil y delicado, pero lo consideramos importantísimo.

La Comisión continúa estando convencida de que desde el punto de vista político es muy importante que se respete el plazo para la ampliación, lo cual significa que los candidatos deberían adherirse el 1 de enero del próximo anño. No sabemos, y es difícil calcularlo, qué danño está causando el actual estancamiento a la opinión pública de los países candidatos, que por primera vez parece reaccionar favorablemente ante los resultados positivos de los acuerdos que, no obstante, ahora amenazan con perder este momento favorable si no se resuelven pronto los actuales problemas en torno a la cuestión institucional. Es también muy difícil explicar claramente a la opinión pública de los países candidatos lo que exactamente está en juego. Es muy decepcionante, en particular también para los gobiernos de los países candidatos, que se haya producido este estancamiento.

Pensábamos que el éxito de las negociaciones, su conclusión, había dado una nueva brillantez a la Unión. Pero me temo que esta nueva brillantez se pierda si no se puede cumplir el calendario para la ampliación, y entonces podríamos perder una oportunidad histórica. Esto es lo que en primera instancia quería comunicarles.

Green (PSE). - (EN) Senñora Presidenta, doy las gracias al Comisario por la manera tan franca en la que hoy ha expuesto su caso al Parlamento. En nombre del Grupo Socialista, y también como líder de los miembros Laboristas británicos de esta Asamblea, quiero hacer constar la vergüenza que siento por el oprobioso comportamiento del Gobierno británico en el asunto de la minoría de bloqueo. ¿Cómo puede un gobierno que se jacta de luchar por la protección de los intereses nacionales de su pueblo optar por exponer a la población los hechos de este caso de una manera que no se ajusta a la verdad?

En Gran Bretanña, por increíble que parezca, el Gobierno británico está afirmando que desea mantener el statu quo y que los demás Estados miembros están luchando para cambiar las cosas. Puede alguien culpar realmente a la población británica por no comprender qué está sucediendo, cuando su propio gobierno le está diciendo semejantes mentiras. Los diputados Laboristas, junto con nuestros colegas del Grupo Socialista, apoyamos la necesidad de un cambio de la minoría de bloqueo a 27 como mínimo para poder mantener de verdad el statu quo y para garantizar al menos que no se produce ningún deterioro institucional en el proceso de toma de decisiones en el seno de la Unión Europea.

Sé que el Comisario comprende que mediante la obstrucción flagrante y carente de principios de este asunto por parte de su partido político, el Gobierno británico está poniendo en peligro todo el proceso de ampliación. Sabemos que los acuerdos de ampliación constituyen un paquete delicado que ha sido elaborado con la máxima atención. Al plantear toda esta cuestión al cabo de diciocho meses de meticulosas negociaciones, una cuestión a la que ya habían dado su apoyo en la Cumbre de Lisboa en junio de 1992, no coincide el Comisario en reconer que el Gobierno británico está haciendo sumamente difícil, si no prácticamente imposible, que el Parlamento pueda dar su dictamen conforme al paquete de ampliación antes de que expire nuestro mandato parlamentario. Al hacer esto, también está poniendo en peligro el paquete en su totalidad, que espera ser desenmaranñado, debido únicamente al vergonzoso comportamiento del Gobierno británico y su deseo de influir sobre su partido y mantenerlo unido en vísperas de las elecciones europeas?

(Aplausos)

Langes (PPE). - (DE) Senñora Presidenta, cualquiera que haya seguido en el Parlamento los debates de los últimos meses sobre el ingreso de los cuatro países, aprobará sin duda el enjuiciamiento realizado por el Comisario y saludará que se haya logrado un resultado. Estamos satisfechos de poder examinar ahora con atención este resultado, que se basa en unos compromisos arduamente negociados. Mi grupo político siempre se ha pronunciado en favor del ingreso de estos Estados democráticos. Pero, senñor Comisario, usted mismo ha calificado como lamentable que el Consejo, que tenía la responsabilidad de hacerlo, no haya solucionado un punto esencial de las negociaciones en el pasado anño, sino que lo tenga que hacer a posteriori, es decir, el próximo sábado, lo que esperamos todos.

Mi grupo político defiende con gran mayoría el punto de vista -y mis colegas británicos se adhieren también al mismo- de que estos 27 votos son de importancia esencial para el Parlamento.

(Aplausos)

Rogamos al representante de la Comisión que lo explique de nuevo claramente cuando vaya a Grecia. El Parlamento ha planteado aún más cuestiones. Esperamos que el Consejo diga algo al respecto, en especial en lo tocante a los Tratados de Maastricht. Creo que no se deberían modificar de ninguna forma. Quien así lo quiera, es que no desea el ingreso de estos cuatro Estados, ¡seamos sinceros!

Por ello, debemos subrayar conjuntamente la exigencia de los 27 votos y repito que mis colegas británicos están de acuerdo. En nuestro Parlamento existe una gran unanimidad sobre esta cuestión, exceptuando algunos pocos colegas que opinan que se podría encontrar aún alguna solución intermedia.

Senñora Presidenta, hablo de la gran mayoría de nuestro grupo político. Todo el mundo sabe que existe una minoría que es de otra opinión y lo mismo ocurrirá en su grupo político. Cuando debatamos ahora, veremos a qué resultado llegamos. En cualquier caso, debe estar claro lo siguiente: tenemos quizá una oportunidad histórica que podemos malograr si no damos nuestra aprobación.

(Aplausos)

Galland (LDR). - (FR) Senñora Presidenta, quisiera dar las gracias, a mi vez, al Comisario, cuyas palabras contrastan por su franqueza con las que hemos oído hasta ahora, bastante apaciguadoras, respecto de esa ampliación.

Senñor Comisario, ha hablado usted de trece meses para llegar a un acuerdo. Y, aun así, hay que colocar esa palabra -acuerdo- entre comillas. ¿Es un acuerdo? Parece que le falta un elemento esencial, a saber, el institucional. Hemos de manifestar nuestra sorpresa al respecto. Ha citado usted las tres resoluciones del Parlamento Europeo. Todas ellas subrayaban el problema institucional. ¿Cómo ha podido hacerse avanzar ese proceso de ampliación y esas negociaciones, durante trece meses, sin haber solucionado al mismo tiempo ese problema institucional? Y, mira por dónde, sobreviene de repente en la línea de llegada y crea una crisis grave dentro de la Unión.

Senñor Comisario, el problema planteado ahora es el de si es posible lograr una avenencia en Ioannina, en Grecia. Quisiéramos decirle una cosa. No es posible avenencia alguna que entranñe un retroceso institucional.

(Aplausos)

Ha dicho usted que ese problema era competencia del Consejo. También es competencia de usted. La Comisión es la custodia de los Tratados, no lo olvidemos.

(Aplausos)

Y a la Comisión, custodia de los Tratados, nos dirigimos.

Senñor Comisario, haga saber -la prensa lo ha dicho, el Consejo lo sabe, usted lo sabe, nuestros colegas del Partido de los Socialistas Europeos y del Grupo del Partido Popular Europeo acaban de decirlo hace un instante- que respecto de un retroceso institucional y de 27 votos o 23 votos con condiciones no podrán ustedes obtener un dictamen conforme de esta Asamblea, pues la inmensa mayoría de sus diputados están en contra. No vale la pena siquiera proponernos una votación sobre semejante base.

(Aplausos)

Tenga la amabilidad, senñor Comisario, de decir en Ioannina y de transmitir al Presidente Delors que no queremos hipocresía, sino claridad. Decimos sí a la ampliación y deseamos, por lo demás, saber -se lo pregunto a usted- si están en condiciones de decirnos cuándo dispondrá el Parlamento de los tratados de adhesión y en todas las lenguas para que sepamos -ya ven que estamos dando muestras de flexibilidad- si tendremos o no la posibilidad de examinarlos.

Sí a la ampliación, por consiguiente, pero, desde luego, no a la reducción de las capacidades de decisión de la Unión. La responsabilidad es de ustedes. Esperamos que logren la ampliación, pero habrán de hablar claro en Ioannina y no dejar que se instale un difuminado artístico para hacer recaer sobre el Parlamento cometidos que no sean los suyos, sino los de otras instituciones.

(Aplausos)

Boissière (V). - (FR) Senñora Presidenta, mi pregunta al Comisario será la siguiente: ¿conviene usted con nuestro Grupo en que esa cuestión de la minoría de bloqueo con 23 o 27 no es la fundamental, aun cuando no haya que subestimar, claro está, su importancia? A ese respecto, se ha querido, creo yo, reducir el planteamiento de forma excesiva, al polarizarse en la cuestión de los 23 o 27. No se trata de evitar un retroceso en el plano institucional. Lo que nosotros hemos dicho durante meses, o incluso anños, es que era necesario un avance, que la ampliación sólo era posible si se revisaba la cuestión institucional de forma amplia, es decir, la cuestión del procedimiento legislativo. ¿No es hora, pues, senñor representante de la Comisión, de pensar en un sistema de mayoría doble? E incluso, antes de 1996, para que se respete el calendario de 1995, ¿no es hora de revisar el artículo N, lo que consideramos la reforma mínima, en el marco de los tratados de adhesión, para que esa ampliación sea sostenible y duradera?

Segunda pregunta, senñor Comisario: ¿está usted dispuesto a apoyarnos para que no recurramos al procedimiento del comité de expertos, que, para nosotros, seguirá siendo intergubernamental? ¿Y no deberíamos preferir, por tanto, otra fórmula, la de una conferencia interinstitucional con la Comisión, el Consejo y, naturalmente, nuestra institución? En efecto, la Conferencia Intergubernamental no permitirá garantizar una participación correcta y evitar los escollos del Tratado de Maastricht. Esa solución representa, naturalmente, un mal menor respecto de una verdadera codecisión en materia institucional.

de la Malène (RDE). - Senñor Comisario, mi pregunta va dirigida a usted en cuanto custodio del Tratado. Ha dicho usted antes -y varios oradores lo han repetido- que vivimos momentos un poco difíciles, respecto de los cuales esperamos que haya una salida, pero nos preguntamos por el procedimiento. El artículo O del Tratado de Maastricht estipula que, frente a una solicitud de adhesión, el Consejo la plantea a la Comisión, pide el dictamen conforme del Parlamento y después decide por unanimidad. Un segundo párrafo versa sobre los acuerdos y las adaptaciones. Eso es lo que ustedes debaten en negociaciones.

Pero no tengo yo noticia, senñor Comisario, de que el Consejo haya pedido a nuestro Parlamento que se pronuncie mediante un dictamen conforme sobre la solicitud de adhesión de los cuatro países candidatos. No lo recuerdo y me gustaría saber en qué fase del procedimiento de adhesión estamos. A usted incumbe, como custodio de los Tratados que es, senñor Comisario. Conque, como estamos en plena negociación, como aún no hemos votado, cosa que exige el Tratado de Maastricht, en el apartado 1 de su artículo 1, me gustaría que me aclarara esa cuestión, senñor Comisario, como custodio de los Tratados que es.

Bjørnvig (ARC). - (DA) Senñor Comisario, dado que existe la posibilidad de que las negociaciones terminen cuajando, quisiera que me aclarase la siguiente pregunta: ¿Pueden los países candidatos a la adhesión estar seguros de conservar su altos niveles en materia de medio ambiente más allá del período transitorio de cuatro anños aplicando la garantía medioambiental del apartado 4 del artículo 100 A, en los casos en que la UE no haya alcanzado los niveles más elevados? Esta pregunta se puede contestar con un simple sí o no

Blot (DR). - Senñora Presidenta, Senñorías, ¿acaso no es chocante, tan poco tiempo después de la aprobación amanñada del Tratado de Maastricht, que se vuelvan a poner en tela de juicio las instituciones en su forma actual, al quererse modificar y debilitar la minoría de bloqueo? ¿Acaso no es chocante que se pongan en tela de juicio los acuerdos pasados y, por tanto, la palabra dada, con los cuatro países del Espacio Económico Europeo, por razones totalmente independientes de los problemas que entranña su adhesión, es decir, razones institucionales internas?

¿Es que no hay, entonces, ninguna estabilidad del Derecho en materia comunitaria? ¿Depende, pues, el derecho institucional de la mayoría política del momento, independientemente de toda jerarquía normativa? Eso es barbarie jurídica. ¿No habría que disociar definitivamente el debate sobre la ampliación y el debate institucional, para disipar esa detestable impresión?

Van der Waal (NI). - (NL) Senñora Presidenta, el Ministro de Asuntos Exteriores neerlandés ha senñalado con razón en la prensa que en la actual discusión institucional no se trata de otra cosa que la pregunta fundamental de adónde debe llegar Europa. Pero me sorprende que una cuestión tan fundamental tenga que ser decidida en el marco de esta ampliación y, sobre todo, en una fase tan tardía. Sé que en el pasado con ocasión de las ampliaciones también se ajustaron las proporciones de los votos en el Consejo. Pero ahora que por medio del Tratado de Maastricht se han ampliado considerablemente los ámbitos políticos de la Unión, no es tan natural que los Estados miembros quieran ceder más soberanía en estos ámbitos, más aún cuando el Tratado de Maastricht ha dejado claro que entre los ciudadanos existe un gran recelo ante la ulterior centralización de competencias.

En 1996 la organización institucional se ha de revisar de todos modos. ¿Por qué, entonces, no esperar con esta cuestión institucional para que los nuevos Estados miembros también puedan participar en el tema? La futura estructura de Europa bien vale un debate separado y profundo.

Opino que no podemos permitirnos poner en juego la ampliación por esta cuestión. La ampliación se merece una alta prioridad, y no en último lugar como senñal hacia los países de Europa central y oriental. En el interés de su propio desarrollo, pero también en el de la estabilidad de Europa, estos países deben saber que son los próximos candidatos a la adhesión.

Woltjer (PSE). - (NL) Senñora Presidenta, dos preguntas claras para que no exista ningún malentendido sobre mi estupor ante el desprecio por la Unión Europea y el egoísmo que han demostrado algunos gobiernos sin ninguna vergüenza en el Consejo con ocasión de las negociaciones sobre la adhesión.

Primero, ¿el Comisario no coincide conmigo en que el entusiasmo del Reino Unido por la adhesión de los países AELC inmediatamente después de adoptarse el Tratado de Maastricht fue inspirado exclusivamente, y repito, exclusivamente por su intención de volver a socavar lo antes posible la toma de decisiones dentro de la Unión y las adquisiciones del Tratado de Maastricht, y no, como ha sugerido, por su amistad de muchos anños con estos países?

Segundo, el Comisario ya ha senñalado las posibles consecuencias negativas de los problemas actuales para la opinión pública y los países candidatos. Quisiera pedir al Comisario que sea algo más explícito y admita que tal desvergonzada postura no sólo influye negativamente en la opinión pública de los países candidatos a adherirse a la Unión Europea sino también en nuestros propios Estados miembros, y que esto puede tener un efecto bumerang y originar una profunda crisis en la Unión. Que incluso, aunque el próximo fin de semana se encuentre una solución, existe el gran peligro de que los ciudadanos den asqueados la espalda a este regateo.

¡Tenga por seguro que el Parlamento no participará en este regateo!

Bourlanges (PPE). - (FR) Senñora Presidenta, el Consejo está ausente. Así, pues, nos dirigimos a la Comisión, según la costumbre consagrada de que se reproche a los presentes la ausencia de quienes no están. Pero quisiéramos que la Comisión fuera nuestra representante, nuestra embajadora, para decir al Consejo que este Parlamento está harto de ver -cuando resulta que los Tratados le reconocen una facultad precisa en materia de dictamen conforme- que desde hace meses el Consejo opone a nuestras reivindicaciones, a nuestras legítimas preguntas, el muro de su condescendencia, su silencio y su ausencia. Estamos hasta la coronilla de ello y la actuación del Consejo no nos convence precisamente de su eficacia. Vaya a decir eso, senñor Comisario, al norte de Grecia el sábado próximo, se lo agradeceremos.

Segundo problema: la Comisión propone infinitas veces y con mucha abnegación avenencias sobre la aplicación de la minoría de bloqueo y establece, en particular, en ellas, plazos suplementarios. ¿Cuándo dejarán de hacer chapuzas la Comisión y el Consejo? Sabemos que las avenencias presentadas son incompatibles con la letra del Tratado y, en particular, con el procedimiento de codecisión, párrafos 5 y 6 del artículo 189b), que imponen para los procedimienos de decisión del Consejo plazos estrictos e incompatibles con las propuestas que hacen ustedes. Agradecemos la muestra de valor que dio ayer el Sr. Delors, pero, se lo ruego, sean fieles al respecto. Dejen de hacer chapuzas, dejen de proponer avenencias que no tienen ni pies ni cabeza, que no sirven para nada y que, de hecho... parece asombrarse usted, senñor Comisario... Según nos ha dicho esta manñana, el Presidente del Consejo había elaborado con usted anoche una avenencia que nos parece, en efecto, totalmente insatisfactoria. Tal vez el Presidente del Consejo se haya equivocado. Díganoslo, nos alegraremos. En todo caso, le pedimos que manñana y pasado manñana dé muestras del mismo rigor que ayer.

Por último, después de lo que ha hecho, o no ha hecho, el Consejo, ¿hay un solo colega, un solo diputado, que piense que este Consejo, que no es capaz de desplazar una silla en una habitación, que no es capaz de entenderse sobre una minoría de bloqueo, vaya a poder asumir dentro de menos de dos anños los abrumadores cometidos de la revisión de los Tratados en el marco de la Conferencia Intergubernamental? Lo que sucede actualmente demuestra por reducción al absurdo que este Parlamento tiene razón cuando dice que no se podía aprobar la ampliación sin emprender la profundización. Lo que se está haciendo en este momento demuestra que, si no reaccionamos todos y, en particular, si la Comisión no plantea todos los problemas institucionales, y no sólo el de la minoría de bloqueo, la Conferencia Intergubernamental de manñana está condenada al atolladero, a la parálisis, y Europa al fracaso.

(Aplausos)

Ewing (ARC). - (EN) Senñora Presidenta, entiendo que la Comisión tiene que ser imparcial en la disputa sobre la votación por mayoría cualificada y las minorías de bloqueo después de la ampliación. No obstante, desearía pedir a la Comisión que le recuerde al Reino Unido antes de la próxima ronda de negociaciones que está poniendo en peligro la ampliación por el motivo aparente de querer apaciguar a sus euroescépticos de Westminster. No estoy atacando a los diputados tories aquí presentes que están a favor de la Unión Europea, pero creo que en este caso es la cola la que mueve al perro.

No está enterado el Comisario de la hipocresía del Reino Unido, que busca una votación más estricta sobre la ampliación y sin embargo acepta una votación más fácil sobre unos cambios fundamentales de la Política Común de Pesca y sobre cuestiones relativas al acceso de Noruega a bancos de pesca en los que, por ley, Gran Bretanña podría haber insistido en la unanimidad; sin embargo, en este caso, solicita una votación más difícil. ¿No es notable que Alemania, Francia e Italia confíen en la equidad de la UE ampliada? ¿Por qué no puede hacerlo el Reino Unido?

Puerta (NI). - Senñora Presidenta, coincido con aquellos colegas que han puesto de manifiesto cómo el Consejo -hoy ausente, aunque es cierto que estuvo esta manñana en la Comisión de Asuntos Exteriores-, "ha puesto la carreta delante de los bueyes", como decimos en mi país de origen, Espanña.

El Consejo ha hecho oídos sordos a las peticiones del Parlamento y, especialmente, a su Resolución de noviembre del anño pasado, donde exigíamos un diálogo interinstitucional. No se puede hacer una ampliación en estas condiciones. Además, debemos tomar en consideración el problema de las opiniones públicas de los países que se quieren adherir, -que tampoco estamos teniendo muy en cuenta-, especialmente en el caso de Noruega.

Yo quiero manifestar un apoyo total a la posición del Parlamento y, con la autoridad que me puede dar el ser de un partido político que no apoya al Gobierno espanñol en política interior y que no está concertado con el principal partido político de la oposición, tengo que distinguir aquí claramente la posición británica de la espanñola. No se pueden considerar similares. Tiene que quedar bien claro que la posición espanñola aboga por una doble minoría de bloqueo, que probablemente no va a exigir la reforma del Tratado ni suprimir el acervo institucional. Pero exige que se tengan en cuenta las repercusiones de la ampliación en las relaciones Norte-Sur dentro de nuestra propia Comunidad. Y yo tengo que apoyar con toda contundencia que, en los próximos dos anños, antes de que se reforme el Tratado en 1996, debe haber flexibilidad y diálogo.

Finalmente, pido al Presidente en ejercicio del Consejo que utilice la serenidad más que el dramatismo. Tiene que ayudar a que termine esta negociación y tiene que comprender las razones legítimas de los diferentes componentes de la Comunidad.

Dury (PSE). - (FR) Senñora Presidenta, el proceso de la ampliación está gravemente amenazado, pero lo que está amenazado -cosa mucho más grave- es el porvenir de la Unión Europea. He de recordar que, todas las veces que han venido a unírsenos nuevos países, el número de votos necesario para bloquear las decisiones ha aumentado. Por lo demás, la Sra. Thatcher lo aceptó en su momento. Con toda franqueza, como otro colegas, he de decir que, aunque se llegue a una avenencia en Ioannina, siempre carecerá de solidez y será inaceptable para nosotros.

Otros colegas han recordado nuestra posición del mes de noviembre. Se la leo: "El Parlamento Europeo considera que la ampliación no puede en ningún caso afectar a la cohesión de la Unión ni a su capacidad para actuar en las esferas en las que sus competencias han resultado confirmadas o establecidas por el Tratado de la Unión Europea." En varias ocasiones hemos avisado al Consejo y a la Comisión de nuestras posiciones. Hemos mostrado una claridad absoluta. Queríamos un diálogo interinstitucional y queríamos contar con el asesoramiento de un comité de expertos que pudiera brindarnos ideas para lograr un funcionamiento mejor y más democrático. Como el Consejo no está representado aquí, encargamos a la Comisión que le transmita el mensaje y diga también a Gran Bretanña que sabíamos que, al principio, deseaba la ampliación para diluir mejor la Unión. Pero ahora sabemos que ya no quiere la ampliación para bloquearla mejor. Debe transmitirse también el mensaje a Espanña. Sabemos que sus motivaciones son diferentes, pero no jueguen con fuego.

Son ustedes europeos, conque sean nuestros aliados para realizar cambios institucionales más profundos. En mi opinión, si se continúa por esa vía, no se conseguirán 260 votos en este Parlamento. Están ustedes avisados, pero avisen a la opinión pública de los cuatros países sobre sus propias responsabilidades y las del Consejo.

Bonde (ARC). - (DA) Senñora Presidenta, ¿hace falta una minoría de bloqueo de 23 o de 27 votos para bloquear nuevas leyes de la UE? Sí, es verdad que la cifra de 23 es mejor que la de 27, pero la respuesta que espero es que se diga sí o no Cada país ha de tener el derecho de vetar las nuevas leyes, tal como se dice en el Acuerdo de Luxemburgo de 1966. El debate que celebramos ahora, en el que se abordan las normas sobre votaciones, sin mencionar el derecho de veto, me pone nervioso. Especialmente ahora, cuando se están debatiendo textos de compromiso en los que dos países grandes y uno pequenño, con un total de unos 100 millones de habitantes, pueden exigir la continuación de las negociaciones durante un par de meses. ¿No existe ya la posibilidad de que un solo país exija la continuación de las negociaciones? Ruego a la Comisión que confirme que el Acuerdo de Luxemburgo sigue en vigor y que puede ser aplicado por cada uno de los Estados miembros, incluso en la UE ampliada, o que se nos diga si la aprobación de las nuevas normas sobre votación elimina en la práctica el derecho de veto. El derecho de veto es la clave para decidir si la Comunidad Europea es una Unión entre estados independientes o un nuevo estado, así que espero que el senñor Comisario confirme el mantenimiento de la vigencia del Acuerdo de Luxemburgo, aunque personalmente lo lamente.